Líneas de actividad

Aerotermia

Climatización y agua caliente sanitaria con bomba de calor aire-agua, sin perforaciones ni obra en el terreno: la opción de menor inversión para vivienda, nave o edificio.

Sección de una instalación de aerotermia Sección vertical de una vivienda de dos plantas con bomba de calor aerotérmica. Fuera, junto a la fachada, una unidad exterior con su ventilador toma el aire exterior, que entra por la derecha. Un circuito cerrado atraviesa el muro y la une con el módulo hidráulico de la planta baja. Desde el módulo, el agua va al suelo radiante, que trabaja a 35 grados, y sube a un depósito de agua caliente sanitaria en la planta de arriba. suelo radiante 35 °C módulo hidráulico ACS depósito de agua caliente sanitaria (ACS) unidad exterior aire exterior

Qué resuelve un sistema de aerotermia

Un solo sistema cubre la calefacción, la refrigeración y el agua caliente sanitaria (ACS). La bomba de calor extrae la energía térmica del aire exterior y la transfiere al circuito hidráulico de la vivienda o de la instalación. Es la solución más habitual para climatizar con bomba de calor, tanto en obra nueva como en reforma.

Dimensionado e integración con los emisores

Dimensionamos la unidad exterior y el módulo hidráulico según la demanda térmica del edificio: superficie, envolvente, zona climática y perfil de uso. La bomba de calor rinde más cuanto más baja es la temperatura de impulsión del agua, por eso la integramos con suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils. En reformas, comprobamos antes si los emisores existentes permiten trabajar a esa temperatura.

Hibridación con fotovoltaica

Cuando el proyecto lo permite, la bomba de calor se alimenta con la producción de una instalación fotovoltaica. El consumo térmico se desplaza a las horas de generación y aumenta el porcentaje de autoconsumo; el depósito de ACS acumula agua caliente producida con ese excedente.

Instalación, puesta en marcha y mantenimiento

Ejecutamos la instalación completa: unidad exterior, módulo hidráulico, depósito de ACS y conexión con los emisores. La puesta en marcha incluye el ajuste de la curva de calefacción y la comprobación de caudales. El mantenimiento periódico revisa el circuito hidráulico, el estado de la unidad exterior y la limpieza de su intercambiador.

El primer paso es siempre el mismo: contarnos su caso — le diremos qué mediríamos, qué equipo propondríamos para su edificio y por qué.

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